jueves, 21 de agosto de 2008

Entre rejas por Viviana Carolina Duarte

ENTRE REJAS

Hace 4 meses hice una visita que transformo mi mirada del mundo, del tiempo del espacio, tal vez por curiosidad, intriga o por hacer la visita a alguien que ansia un abrazo, un beso, una sonrisa me acerque a la cárcel modelo sin siquiera imaginarme lo que me esperaba; llame en la noche del dia sábado a la mama de la persona que íbamos a visitar mi hermana y yo, nos dio algunas indicaciones entre las cuales estaba con él, debíamos irnos vestidos en falda y en chanclas, colgué el teléfono despues de alistar todo lo que llevaríamos, transcurrió la noche entre intrigas y temores.

Amaneció y mi hermana entro a mi cuarto a las 5:00am, platicamos hicimos una pequeña oración, nos alistamos y salimos en compañía de mi papá y de mi mamá. Llegamos a la cárcel y mi mirada recorrió una extensa fila de mujeres que rodeaban un colegio, una iglesia y algunas cosas. Mi padre paro el carro, me baje y comencé a formar parte de aquella fila que solo esperaba con ansia ingresar a encontrarse con sus seres queridos. En ese momento y al acercarse mi hermana y mi mamá con lo que llevábamos, una de las mujeres se acerco y como si fuera obvio nos pregunto si era la primera vez que íbamos, le contestamos que si y comenzó a decirnos a decirnos todo lo que no podíamos entrar, ni el dulce de brevas, ni los objetos de aseo, ni las chaquetas que llevábamos puestas, hicimos toso lo que nos dijeron, y comenzó la larga espera mientras veíamos a mi papá y a mi mamá marcharse. Pasaron una…dos…y tres horas para lograr ingresar por un túnel pasadizo por el cual llegaríamos a los puestos de control. En ese transcurso pude conocer historias conmovedoras que iniciaban con una pregunta: a que patio va? Y de ahí se partió para mil preguntas más de las cuales se hacían parte más y más mujeres de la fila.

En un momento gritaron y quienes estaban a nuestro lado nos dijeron que era porque se colaban y ya venían los guardias poniendo os sellos. Cuando llegaron a donde nos encontrábamos vi en mi brazo el numero 2019, era ese el número de personas que habían ingresado hasta el momento. Pasamos por 5 puestos de control en cada uno de las cuales nos encontrábamos con mujeres llorando porque algo les pitaba en el detector de metales o porque los perros antinarcóticos no las habían dejado pasar.

Despues de pasar por muchas rejas comencé a ver las caras de muchos hombres que se encuentran en este lugar, unos gritaban los nombres de los presos a los cuales ya les había llegado la visita y a otros en el patio que no encontrábamos. Al fin de tan largo recorrido llegamos al patio número 4 repleto de hombres con el rostro ilusionado de ver a sus madres, esposas, hermanas e hijas que los visitaban, sus miradas recorrían nuestros rostros con el anhelo de ver a sus seres queridos a quien buscaban? Nos pregunto una de las muchas que ayudan con los paquetes e indican el camino en esa fría cárcel… le contestamos a wilmer y el corriendo nos llevo a donde se encontraba (al fin despues de tanto recorrido) Él mi primo: sus ojos brillaron y se lanzo a abrazarnos buscando afecto, queriendo saber que era de nuestras vidas despues de 5 años sin vernos. Le dimos lo que le llevábamos, nos conto porque estaba allí, nos presento a los duros del pasillo como él los llamo, entre esos un profesor de matemáticas.

Hablamos, comimos y llego la hora de despedirnos de nuevo el recorrido hacia la salida mientras todos se despedían pidiendo una oración a su familia y pidiéndoles que los visiten el próximo domingo.

VIVIANA CAROLINA DUARTE VALERO

CODIGO: 20061187022

4 comentarios:

POETIZA dijo...

muy duro pero real

Unknown dijo...

es impresionante lo que una sola accion aparentemente simple, logra despertar tanto en una persona

NeuChoco dijo...

Estas visitas son la luz de esperanza para de alguna manera... seguir viviendo mientras se sale para evitar morir en agonia...

Unknown dijo...

La vida en muchas ocasiones es muy dura y nos muestra con pequeñas cosas lo dificil que esta puede ser... Pero tambien nos recompensa con una sonrisa de un ser querido al ver nuestro rostro despues de mucho tiempo, pues a pesar de todo se esta bien...